A los 90 años murió este miércoles Michael Collins, astronauta estadounidense que, en 1969, participó en la misión Apolo 11 que hizo historia por colocar dos seres humanos en la Luna.
Collins falleció este 28 de abril a causa de un cáncer que lo aquejaba hace años, indicó su familia.
"Pasó sus últimos días en paz, con su familia a su lado. Mike siempre afrontó los retos de la vida con gracia y humildad, y afrontó este, su último reto, de la misma manera", dijeron cercanos.
Cabe señalar que Collins fue parte de la tripulación que en julio de 1969 llegó por primera vez al satélite natural, junto a Neil Armstrong y Buzz Aldrin. Sin embargo, solo estos dos pisaron el territorio extraterrestre.
La labor del aludido consistió en pilotear el módulo de mando mientras sus dos compañeros realizaban la histórica caminata por la Luna.
Dicha instancia le hizo valer el apodo de "el astronauta olvidado", luego de que la atención se centrara en Armstrong y Aldrin, dejando fuera de la palestra pública el relevante trabajo que enfrentó para mantener la comunicación con los dos astronautas.
La NASA, por su parte, destacó que "defensor de la exploración, Collins inspiró a generaciones de científicos, ingenieros, pilotos de pruebas y astronautas, y su legado nos impulsa hacia el cosmos".
"Michael será recordado en gran medida como un incansable promotor del espacio, los viajes espaciales humanos y la exploración. Será recordado con cariño cada vez que miremos hacia arriba para admirar la Luna", sentenció la agencia espacial.