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Jueves 22 de octubre de 2026
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La pérdida auditiva laboral no da alertas tempranas. Entidades de salud refuerzan la fiscalización del cumplimiento de audiometrías de alta precisión en rubros de alto riesgo.
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La pérdida auditiva por exposición al ruido puede avanzar sin que el trabajador lo advierta y, cuando aparecen las primeras dificultades para escuchar, el daño puede ser permanente. Por ello, el Protocolo de Exposición Ocupacional a Ruido (PREXOR), del Ministerio de Salud, establece medidas para prevenir este deterioro mediante controles y vigilancia periódica de la salud auditiva.
Para las empresas, la vigilancia auditiva forma parte de las obligaciones de prevención de riesgos laborales. PREXOR aplica a empleadores, organismos administradores del seguro laboral y trabajadores, y su cumplimiento es fiscalizado por las seremis de Salud y la Dirección del Trabajo. El protocolo abarca actividades como minería, construcción, manufactura, energía y transporte, entre otras, y considera la exposición a niveles de ruido iguales o superiores a 82 decibeles en promedio durante una jornada de ocho horas.
La importancia de esta prevención también se refleja en las cifras nacionales. En 2025 se registraron 11.272 enfermedades profesionales en Chile, de las cuales el 4% correspondió a patologías audiológicas, según datos de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO).
La audiometría permite detectar cambios en la capacidad auditiva y orientar las decisiones preventivas. Si se confirma una alteración, el empleador debe implementar medidas de control y verificar su efectividad. Por eso, la confiabilidad del examen es fundamental: una evaluación poco precisa puede generar derivaciones y exámenes innecesarios o, más grave aún, impedir que un daño irreversible se detecte a tiempo.
“Una audiometría no debería entenderse solamente como un examen que hay que cumplir, sino como una herramienta para proteger la salud del trabajador y tomar mejores decisiones en materia de prevención”, señala Fernando Peñafiel Castillo, director médico nacional del Centro Médico del Trabajador, CMT.
Entre julio de 2025 y junio de 2026, el CMT, realizó 59.188 audiometrías, según sus registros. De ellas, 37.533 (63,4%) correspondieron a controles de seguimiento por exposición a ruido, realizados a 33.900 trabajadores distintos que requieren vigilancia periódica de su audición.
Para asegurar la calidad de estos exámenes, PREXOR exige que las audiometrías cumplan los requisitos establecidos en la Guía Técnica del ISP. Entre julio y agosto de 2026, el organismo verificó en terreno que tres Laboratorios de Audiología Laboral de CMT, ubicados en La Serena, Santiago (Santa Victoria) y Concepción, cumplen con estos estándares.
La evaluación consideró los sistemas de gestión y procedimientos, las instalaciones, el equipamiento y las competencias del personal. Tras esta revisión, los tres centros fueron incorporados como Nodos Centrales a la Red Nacional de Laboratorios de Audiología Laboral del ISP, convirtiéndose en los primeros de sus respectivas regiones —Coquimbo, Metropolitana y Biobío— en obtener esta condición.
Además, los tecnólogos médicos responsables de cada laboratorio completaron 105 horas de perfeccionamiento en el método del ISP para audiometrías de vigilancia y se incorporaron a su listado de expertos.
Un Nodo Central, además de realizar evaluaciones auditivas, tiene la responsabilidad de formar y monitorear a los equipos de otros centros de CMT, para asegurar que apliquen el método del ISP bajo un mismo estándar de calidad.
El proyecto fue liderado por María Paz López Nova, coordinadora técnica nacional ante el ISP y tecnóloga médica auditora de CMT. “Nuestro objetivo es que la calidad de una audiometría no dependa de la ciudad donde se atienda el trabajador. No basta con contar con buenos equipos: también son fundamentales las condiciones en que se realiza el examen, los procedimientos y la preparación de quienes lo ejecutan”, afirma.
Con esta incorporación, los profesionales de La Serena, Santa Victoria y Concepción asumirán la formación y supervisión de los equipos de otros centros de CMT, con el objetivo de estandarizar la calidad de las audiometrías de vigilancia laboral.