Vida de Barrio: Zenén Vargas y el arte que da color a la identidad del Barrio Franklin
El artista conocido ampliamente como el "Rey de los Letreros", continúa ejerciendo un oficio que desde hace más de cinco décadas irradia la esencia del Barrio Franklin con un arte singular y profundamente chileno.
Para nuestra sección “Vida de Barrio”, Hora 25 conversó con Zenén Vargas, quien nos contó sobre su trabajo y la herencia familiar de trabajar con la tipografía. Según relata, su formación comenzó de la mano de su padre y su incursión en el mundo de los pinceles fue a temprana edad, marcando el inicio de una trayectoria ininterrumpida. "Comencé a pintar a los 12 años y mis primeras palabras en letrero fueron a esa edad", recuerda.
Ese aprendizaje decantó en un estilo único y reconocible a primera vista. "Esta es una tipografía creada por mí", afirma con orgullo, refiriéndose a los trazos vibrantes que hoy son parte del patrimonio visual de Santiago.
De las micros amarillas a la decoración moderna
Durante décadas, el trabajo de Zenén fue el sello distintivo del transporte público capitalino. Sus piezas identificaban las rutas y recorridos, convirtiéndose en un elemento cotidiano para miles de pasajeros. "Partí en las micros y seguí ahí hasta que se acabaron las micros amarillas", señala sobre esa época dorada del letrero popular.
Sin embargo, la llegada del sistema Transantiago no significó el fin de su oficio. Por el contrario, su arte supo adaptarse y expandirse. Hoy, su tipografía original decora tiendas, ilustra publicaciones y protagoniza diseños personalizados a pedido, demostrando una vigencia que cruza generaciones.
La relación entre el artista y su entorno es indisoluble. "Llevo más de 50 años en el barrio Franklin", comenta Vargas, quien ha sido testigo de la transformación del sector. "Yo vi las calles de Franklin cuando aún tenían adoquines".
Para él, permanecer en este polo comercial y cultural es fundamental para su inspiración. "Para mí esto es muy bonito, esto de estar en el barrio Franklin", confiesa. Esta conexión ha permitido que su obra trascienda lo local, atrayendo incluso la mirada internacional. "Mis letreros cruzan la frontera, porque a los turistas les gustan mucho", añade.
La actividad de Zenén Vargas ha convertido sus piezas en una marca de identidad nacional. Sus letreros no solo indican una dirección o un precio, cuentan la historia de un oficio que se niega a desaparecer y que sigue pintando la cara más auténtica y popular de la ciudad.
