La presentación de Leo Rey en La Gran Fonda de Chile, ante más de 50 mil personas en el Parque O’Higgins, dejó un momento que rápidamente se viralizó y revivió una de las polémicas más largas de la escena tropical chilena.
Justo antes de interpretar su clásico éxito Que nadie se entere, el cantante lanzó un directo y ofensivo mensaje hacia su excompañero de banda, Alexis Morales: “¡Chúpalo, Alexítico!”.
La frase volvió a poner sobre la mesa las antiguas rencillas económicas, administrativas y personales que provocaron la mediática salida de Leo Rey de La Noche, conflicto en el que el intérprete ha acusado en reiteradas ocasiones sentirse "traicionado" por quien consideraba su amigo.
"Basta de normalizar el odio"
Lejos de dejar pasar el episodio, los actuales integrantes de La Noche decidieron emitir un contundente comunicado oficial para marcar distancia de las palabras de su exvocalista y frenar lo que catalogaron como una situación de acoso sostenido.
“Queremos ser muy claros: no somos partidarios de amplificar el odio, mucho menos cuando este se utiliza como parte de un show o de una exposición mediática”, comenzó señalando la banda.
Los músicos revelaron el desgaste personal que este quiebre ha significado para su entorno. “Durante más de 16 años, Alexis y Gabriel han sido objeto de comentarios, burlas y situaciones que, lejos de ser graciosas, han terminado generando una cadena de hostigamiento que también ha alcanzado a sus familias, hijos, amigos y personas cercanas”, aseguraron.
En esa misma línea, La Noche aprovechó la instancia para hacer una petición tajante a la opinión pública y los medios.
“Solicitamos públicamente algo muy sencillo: que se nos deje de relacionar con Leo Rey y que se respete nuestra decisión de desvincularnos completamente de esa persona y de sus acciones. Él fue parte del grupo en un momento de su historia. Eso pertenece al pasado y han transcurrido 16 años desde entonces", agregaron.
Rechazando entrar en una guerra de declaraciones cruzadas, la agrupación fue enfática al advertir sobre los peligros del escrutinio y la burla. “Cuando una persona es expuesta públicamente, ridiculizada y sometida durante años a una dinámica de hostigamiento, las consecuencias pueden ser reales y profundas. El bullying, la humillación y el acoso sostenido no son una broma”, afirmaron.
Para cerrar el escrito, el grupo reafirmó su compromiso exclusivo con su carrera artística y no con el espectáculo farandulero.
“Somos músicos, hacemos música y queremos que se nos reconozca por eso (...) No toda burla deja de ser violencia porque se diga frente a una cámara...No todo lo que provoca risas es gracioso. Nosotros elegimos no ser parte de eso. Basta de normalizar el odio”, concluyeron.

