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Jueves 23 de abril de 2026

Eugenio Severin por la IA: "O aprendemos a convivir ella o es muy probable que descubramos que hemos sido reemplazados"

En Hora 25 conversamos con Eugenio Severin, autor del libro “Otra educación: Aprender en el siglo XXI”, para analizar las nuevas formas de aprendizaje y el gran desafío que esto conlleva cuando debemos asumir que convivimos en espacios de formación y creatividad con la Inteligencia Artificial.

Por Camila Quintanilla Ponce

En un momento donde la tecnología parece avanzar más rápido que nuestra capacidad de procesarla, Severin plantea en su libro una tesis provocadora: el problema no es la tecnología, sino nuestra persistencia en mantener un sistema educativo diseñado para un mundo que ya no existe.

¿Qué quiere contar este libro en los tiempos de inteligencia artificial y redes sociales?

Es una exploración sobre cómo es que aprendemos desde distintos lugares, como la neurociencia, la psicología cognitiva a lo largo de la historia, la filosofía y la ética. Así tratar de entender cómo es que los seres humanos aprendemos y para qué aprendemos. Pero también para preguntarnos ¿cómo deberíamos hacer para aprender más, aprender mejor, lograr que los niños y las niñas aprendan mejor en la escuela, en la casa? ¿Cómo nosotros mismos, como adultos también podemos seguir aprendiendo? y por qué es tan importante en el contexto actual, de incertidumbre, de cambios, de un mundo que está difícil. ¿Qué papel juega el aprendizaje en tratar de construir un mundo mejor? 

¿Cuál sería el déficit del aprendizaje hoy día?, porque hay una sobreestimulación digital que hace 30 años no existía.

Hace dos generaciones, nuestros abuelos tenían cierta certeza del mundo y más o menos podían imaginar que sus hijos tendrían una vida laboral similar a la de ellos. Hoy día padres y madres, si algo tenemos claro, es que nuestros hijos no van a tener una vida parecida a la nuestra, van a vivir en un mundo muy distinto. Y ante esa adaptación ¿qué tiene que hacer el sistema educacional y el aprendizaje general? preparar a los niños y niñas de hoy, para que vivan en un mundo muy distinto. El libro es una invitación a desafiarnos para preparar procesos de aprendizaje para nuestros niños y niñas, pero procesos que los preparen de verdad para este mundo cambiante e incierto en el que van a vivir. 

El ocaso del Modelo Industrial

Severin sostiene que la escuela tradicional, esa que todos conocemos con filas de bancos y un profesor dictando verdades absolutas, es hija de la Era Industrial. Su objetivo era la estandarización, produciendo ciudadanos con conocimientos idénticos para tareas predecibles.

Sin embargo, advierte que este modelo ha entrado en una fase de ineficacia terminal. En el contexto chileno, esto se traduce en currículums sobrepoblados donde los docentes "corren" para pasar la materia, pero no tienen tiempo para asegurar que los estudiantes comprendan o apliquen esos conocimientos. La propuesta de Severin es transitar hacia "otra educación" donde la escuela deje de ser una cinta transportadora de contenidos y se convierta en un espacio de aprendizaje profundo y flexible.

Considerando la hiperconectividad en los sistemas de comunicación como grupos de Whatsapp de apoderados, el envío de tareas mucho más elaboradas que un simple papelógrafo ¿Crees que el sistema educativo se ha adaptado a las nuevas herramientas y formas de aprendizaje? 

Creo que tal vez el desafío es que todo ha cambiado mucho y el sistema educativo no ha cambiado tanto. O sea, los estudiantes son distintos, los adultos somos distintos, los contenidos que se requiere trabajar en la escuela son distintos, el tipo de habilidades con que necesitamos formar a los estudiantes son distintos. Y sin embargo, la escuela que vivimos tú y yo y nuestros papás, no es muy distinta. Por eso el libro se llama “Otra Educación”, porque busca repensar la experiencia del aprendizaje. También creo que es útil para los adultos que seguimos siendo aprendices, porque si hay algo que nos distingue como seres humanos, es que aprendemos desde la concepción hasta un segundo antes de morir.

 

A propósito del título del libro ¿Qué opinas sobre esta “otra educación” con la llegada de la IA? Porque no es lo mismo enfrentarse a la IA como adulto que siendo un niño ¿no?

 

Sobre la velocidad y desarrollo de la IA, la pregunta que trato de hacerme y compartir con los lectores en este contexto en que la inteligencia artificial va a ser cada vez más competente y capaz de hacer más cosas es ¿Qué es lo propiamente humano que tenemos que reservar para nosotros mismos y para los niños y niñas que van a vivir en ese mundo con una IA omnipresente? Porque es importante cuestionarse cómo cuidamos lo que la inteligencia social no puede hacer, como la empatía, la confianza, la creatividad, el cómo cuidamos eso que es propio del humano y que la inteligencia no va a reemplazar. 

 

Otra educación: Aprender en el siglo XXI. Editorial Laurel.

El Dilema de la Inteligencia Artificial

La conversación profundiza en el punto que más discusión genera en la actualidad, que es la entrada de la IA en las aulas y los espacios de formación. Severin insiste en que es justo tener cautela con la tecnología, pero tampoco se debe caer en un optimismo ciego por mantener modelos análogos de aprendizaje. 

¿Qué te parece el choque que genera la llegada de la IA en las aulas, al romper con una estructura en el sistema educacional?

Lo que está pasando con la IA es que está entrando a una velocidad de penetración de desarrollo en que cada mes vemos nuevas funcionalidades, nuevas profundidades de lo que está logrando hacer y por tanto, el impacto que está teniendo en el mundo productivo. Dicho eso, cuando la inteligencia artificial se usa para reemplazar tempranamente el juicio humano, cuando lo usamos para que sea quien escriba una carta, que escriba el proyecto, que desarrolle el ensayo o haga la tarea por el estudiante, lo que provoca es una pereza cognitiva, y el resultado de eso es que simplemente no aprendemos. 

¿Cuál sería el plan para no caer en esta trampa? 

Lo que está surgiendo alrededor de quienes están estudiando esto, es cómo hacemos que la inteligencia real, de humanos, provoque lo que se llama el aumento cognitivo. Es decir, que delegamos en la IA tareas repetitivas, rutinarias o de exploración, pero cuidando que antes y después de la inteligencia artificial, las decisiones son tomadas por nosotros, los que además en última instancia ejercemos nuestra libertad y aprendemos gracias a la inteligencia social usándola como una herramienta. 

¿Entonces podríamos llegar a una conclusión en que más que estar en contra de la IA, debemos aprender a convivir en el mismo espacio?

Exacto. O aprendemos a convivir con ellas o es muy probable que nos pasen por encima y descubramos que hemos sido reemplazados y no nos preparemos para desarrollar este lado humano que nos protege de esta transformación. 

Las Competencias del Siglo XXI

Ante la pregunta sobre qué enseñar, si la IA ya lo sabe todo, Severin es tajante: “el contenido sigue siendo necesario, pero ya no es el fin último. Sino que es importante desarrollar las habilidades que nos preparan para vivir en el mundo”.

Sobre esto, desarrolla la idea explicando que el perfil del estudiante del siglo XXI debe construirse sobre cuatro pilares que destaca en el libro. El primero es el pensamiento crítico, o sea la capacidad de discernir la verdad en un mar de desinformación. Después viene la creatividad, que permite resolver problemas con soluciones originales. Luego viene la colaboración y comunicación, como habilidades sociales que la IA, por definición, solo puede simular pero no sentir ni vivir.  La última es la formación del carácter, que ayuda a desarrollar resiliencia y ética para navegar en un mundo de incertidumbre.

 

¿No te parece que el sistema educativo chileno está más enfocado en los contenidos que en el desarrollo del pensamiento crítico u otras habilidades?

 Sí, claro. Si uno mira el currículum chileno, está sobrepoblado de contenidos. La mayoría de las veces los profesores no alcanzan a verlos todos, y entonces queda aún menos espacio para trabajar profundamente. 

 

¿Entonces es como una orden repetitiva de cumplir con materias?

Efectivamente yo creo que es un esfuerzo al que están llamados, pero los docentes no pueden ser héroes solitarios, esto requiere transformaciones a nivel de las políticas públicas, del currículum, de las metodologías y de los espacios de autonomía. El desafío que tiene Chile no es solo de los profesores y de la escuela, es también de la política pública. 

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