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Viernes 2 de octubre de 2026
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Las últimas horas antes de una carrera de 10, 21 ó 42 kilómetros son clave para llegar en buenas condiciones. Conoce algunos consejos para terminar la competencia y evitar lesiones en voz de un traumatólogo.
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Este domingo 4 de octubre se realizará el Maratón de Viña del Mar que, en su duodécima edición, contempla las distancias de 10K, 21K y 42K, con cupos para 13.500 corredores. La competencia, que será transmitida por TVN, comenzará a las 07:00 horas y convoca tanto a atletas con experiencia como a quienes se suman por primera vez a una carrera de larga distancia.
A pocas horas de la largada, lo que se haga puede ser tan importante como los meses de entrenamiento y marcar la diferencia entre cruzar la meta en buenas condiciones o hacerlo lesionado.
El Dr. Javier Orellana, traumatólogo de Clínica Ciudad del Mar, explica que “en los días previos a la maratón no se gana estado físico, pero sí se puede perder. Lo recomendable es disminuir el volumen de entrenamiento, hacer trotes suaves y cortos, y llegar al domingo descansado. Intentar compensar a última hora lo que no se entrenó solo aumenta el riesgo de lesión”.
Agrega que la distancia también debe ser acorde a la preparación: “Quien entrenó para 10 kilómetros no debería improvisar un 21K o un 42K el mismo día. El cuerpo necesita una adaptación progresiva para tolerar ese nivel de exigencia”.
Para el traumatólogo, uno de los errores más frecuentes está en el equipamiento. “No es recomendable estrenar zapatillas ni calcetines el día de la competencia. El calzado debe haberse usado previamente en entrenamientos, porque un par nuevo puede provocar ampollas, roces o sobrecargas en el pie y el tobillo”, dijo.
Sobre el ritmo, aconseja que “antes de la largada conviene hacer un calentamiento suave, con trote liviano y movilidad articular, y partir a un ritmo cómodo. La emoción del evento lleva a muchos corredores a salir demasiado rápido, lo que suele terminar en calambres o sobrecargas musculares”.
El Dr. Orellana es claro respecto a los síntomas que no se deben ignorar: “Si antes de la carrera existe un dolor localizado que no ha cedido con el reposo, inflamación en una articulación o dificultad para apoyar el pie, lo prudente es consultar antes de correr. Y durante la competencia, un dolor punzante que aumenta con cada zancada, mareos, palpitaciones o dolor en el pecho son motivos para detenerse de inmediato y pedir asistencia”.
La alimentación también es parte de la preparación. Lilian Contreras, nutricionista de Clínica Ciudad del Mar, recomienda: “Los días previos hay que asegurar una buena reserva de energía, con carbohidratos de calidad como arroz, fideos, avena, papas y frutas, además de una hidratación constante. La cena del sábado debe ser liviana y conocida, y el domingo es recomendable desayunar entre dos y tres horas antes de correr. No es momento de probar suplementos ni comidas que no se hayan usado en los entrenamientos”.
Tras cruzar la meta, los especialistas recomiendan mantenerse en movimiento suave, hidratarse bien y evitar retomar de inmediato los entrenamientos de alta intensidad. “Cruzar la meta es parte del desafío, pero recuperarse bien también es parte de la carrera”, concluye el Dr. Orellana.