Con polémica terminó el partido que protagonizaron Rosario Central y Corinthians (0-0) por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, ya que el conjunto brasileño denunció racismo por parte del público trasandino.
“Durante todo el partido me llamaron mono, negro hijo de p…. Esto ocurre frecuentemente aquí. Lo único que puedo hacer es informar al árbitro y hablar con él", acusó el arquero Hugo Souza.
"Por desgracia, cada vez que venimos a jugar a Argentina es igual, todo el partido. No sé qué piensan, que son mejores o más humanos que nosotros. No sé qué pasa en la cabeza de ellos. Espero que algún día tomen conciencia y entiendan que no son mejores que nadie. Todo el mundo es un ser humano, está luchando por lo que sueña. Logré mantenerme enfocado en el partido para no quedarme atrapado en eso”, agregó.
Minutos más tarde, Corinthians publicó un comunicado mediante sus redes sociales en el que manifiesta su repudio por lo ocurrido en el partido y además advierte que "el club exigirá una investigación que resulte en la identificación y sanciones apropiadas a los aficionados que cometieron tales actos. Es indignante que, una vez más, estemos presenciando escenas como esta que no representan lo que es el fútbol”.

