Activan operativo naval en la Antártica por choque entre buque ambientalista y pesquero noruego
El caso será informado a organismos internacionales, mientras la Armada mantiene el monitoreo y no descarta nuevas medidas en el marco de la normativa vigente.
Lunes 6 de abril de 2026
Un incidente marítimo de alta gravedad se registró el 31 de marzo en el estrecho de Bransfield, en la Antártica Chilena, luego de que el buque “Bandero”, ligado a una ONG ambientalista, impactara al pesquero noruego “Antarctic Sea”, de la empresa Aker Qrill.
A raíz de lo ocurrido, la Armada de Chile activó un operativo en la zona, ordenando el cese inmediato de las maniobras del “Bandero” y desplegando al buque “Lientur” para resguardar la seguridad de la navegación y garantizar el normal desarrollo de las actividades marítimas.
En el contacto radial, la autoridad advirtió que “ustedes han afectado la seguridad de la navegación y el derecho de otros buques a realizar actividades lícitas, creando así una situación de riesgo para la vida humana en el mar. Por la presente se les informa que se ha obtenido evidencia audiovisual de sus acciones y se reportará a las autoridades pertinentes”.
Asimismo, instruyó que “se les ordena cesar toda interferencia y mantener una distancia segura y prudente de los buques dedicados a operaciones de pesca. El incumplimiento dará lugar a la adopción de nuevas medidas y a la notificación a las autoridades de la República de Chile y a las autoridades internacionales competentes. Por favor, acuse recibo por el canal 16. Cambio”.
Por su parte, una activista respondió que “estamos actuando bajo la Carta Mundial de la Naturaleza de las Naciones Unidas para respetar la integridad de este ecosistema. No reconocemos la ciencia de la CCAMLR (…) Hemos tomado todas las medidas para no herir a nadie. De hecho, nuestro barco sufrió más daños que el barco con el que tuvimos la colisión”.
Además, agregó que “nuestro propósito no es poner en peligro vidas humanas, es luchar por el medio ambiente (…) lo que está ocurriendo aquí es una bomba de tiempo ecológica. Este lugar no pertenece a ninguna empresa pesquera”.
Empresa noruega acusa colisión intencional
Desde la firma noruega acusaron que la embestida fue intencional y advirtieron un eventual riesgo ambiental. “Probablemente fue solo cuestión de suerte que no causara mayores daños”, señalaron.
No fue una colisión accidental
Aunque en un inicio se habló de una colisión accidental, la organización reconoció posteriormente que el contacto fue deliberado, argumentando que buscaban frenar la pesca de krill, señalando que “El krill es una especie fundamental (…) sin él, toda la cadena alimentaria colapsaría”.