"Se pasaron tres pueblos": tenso cruce de declaraciones entre Everton y Universidad de Chile tras incidentes
Rodrigo Robles, gerente general del cuadro viñamarino, pidió el término de la llave ante los azules, postura que causó la inmediata respuesta de Cecilia Pérez, presidenta de Azul Azul.
Viernes 25 de septiembre de 2026
El partido entre Everton y Universidad de Chile, válido por la ida de los octavos de final de la Copa Chile, terminó en escándalo tras la suspensión por los violentos incidentes protagonizados por la barra del conjunto universitario.
Cuando transcurrían los 82 minutos y el marcador estaba 1-0 para los azules, desde el sector sur del Estadio Sausalito se lanzaron varios fuegos artificiales y bengalas que pusieron en riesgo la integridad de los jugadores y espectadores situados en otras tribunas del recinto.
"Se lanzaron bengalas de manera directa y deliberada, donde se encontraban hinchas de ambos clubes. Se trata de un hecho inédito en el fútbol chileno, cuya clara intención fue provocar daño a las personas que asistieron pacíficamente al estadio", sostuvo el cuadro viñamarino mediante un escrito publicado en redes sociales. "Asimismo, solicitaremos formalmente a la Federación de Fútbol de Chile que esta llave se dé por cerrada, ya que no están las condiciones mínimas de seguridad para nuestra hinchada ni para nuestros jugadores y cuerpo técnico para jugar el partido de vuelta en el Estadio Nacional", complementó.
Esto último generó la inmediata reacción de Cecilia Pérez, presidenta de Azul Azul. "Se pasaron tres pueblos. Me recuerda al partido con Independiente. El presidente de Independiente, no habían pasado ni cinco minutos, y en vez de preocuparse de la seguridad como organizador del espectáculo, estaba pidiendo los puntos", expresó.
"Somos respetuosos y, si se tiene que jugar, se tendrá que jugar, y si nos tenemos que llevar el partido, porque somos los justos ganadores, es lo que yo creo que corresponde, pero ahí no querer más partidos, como un dos por uno, como liquidación llegar y llevar, ¿dónde la viste?", ironizó la timonel. "Quedaban ocho minutos y la complejidad es que el partido de vuelta es el domingo. ¿Se va a jugar mañana? ¿El sábado? ¿El domingo antes? Lo que corresponde, deportivamente, por cómo estaba jugando la U, es que el partido se dé por terminado".