Podría ser en Chile: Lo que se sabe sobre la caída del telescopio Swift a la Tierra
El satélite reingresará a la atmósfera terrestre tras casi 22 años orbitando en el espacio.
Martes 3 de noviembre de 2026
Durante la madrugada de este miércoles 4 de noviembre está prevista la caída a la Tierra del telescopio Neil Gehrels Swift, nave de la NASA que lleva casi 22 años orbitando en el espacio siendo testigo de explosiones lejanas y violentas.
El observatorio volverá a la atmósfera terrestre de manera incontrolada, trayecto durante el cual gran parte de su estructura se desintegrará. Sin embargo, algunos fragmentos que resistan al descenso caerán sobre nuestro planeta, siendo Chile uno de los posibles destinos.
Lo que se sabe sobre la caída del telescopio Swift
El peso de la masa de la nave es de aproximadamente 1.450 kilogramos y según los cálculos de la Fuerza Espacial de Estados Unidos, su caída ocurrirá en una franja alrededor del Ecuador que considera parte de América Latina.
En concreto, es una zona que se encuentra entre los 20,6 grados de latitud norte y los 20,6 grados de latitud sur. Se trata de territorios que cruzan parte de América Central, el norte de América del Sur, África, India, el sur y sudeste de Asia y el norte de Australia.
Existen varias opciones respecto a territorios latinoamericanos donde podría caer Swift entre los que figuran Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam, Ecuador, Perú y Brasil. También abarca sectores de Bolivia, Paraguay y el extremo norte de Chile.
Reingreso ocurrirá pasadas las 1:00 de la madrugada de Chile
Aún no se puede determinar de manera exacta el lugar final de la caída porque depende de una variable que el instante preciso en que Swift toque las capas más densas de la atmósfera, lo cual todavía se desconoce.
La Fuerza Espacial de Estados Unidos estima que el reingreso ocurrirá a las 3:30 de la madrugada, hora del este estadounidense (1:30 de Chile), del 4 de noviembre, con un margen de error de 11 horas.
El cálculo más exacto se logrará durante las últimas órbitas cuando se conozcan datos más precisos sobre la altura, la velocidad y la interacción del aparato.
Si bien la posibilidad de que caiga en la Tierra es poco probable, sí es latente. Para la NASA, la probabilidad de que un ser humano sufra daños por la reentrada equivale a aproximadamente una entre 2.100.
La cifra representa un riesgo muy bajo a escala individual.