"Son joyitas": Joven chilena se vuelve viral al "rematar" los autos abandonados de su papá
Martes 22 de septiembre de 2026
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Expertos alertan sobre el aumento de discursos de odio y procesos de radicalización que captan a menores en espacios digitales, detectando a tiempo las señales de alerta para evitar que la violencia llegue a las salas de clases.
Jueves 7 de mayo de 2026
Internet es mucho más que un espacio para jugar o hacer tareas.
Ante el crecimiento de los discursos de odio en el entorno digital, diversos colegios están tomando medidas preventivas para evitar que estas influencias se traducen en agresiones dentro de las comunidades educativas.
El extremismo violento entendido como la promoción o uso de la violencia con fines ideológicos, religiosos o políticos es un fenómeno creciente que sustenta este tipo de medidas.
La estrategia se basa en directrices internacionales y nacionales, como la guía de la UNESCO (2016), el marco de protección infantil del Reino Unido (2024) y orientaciones del MINEDUC para el manejo de situaciones críticas.
¿Por qué un adolescente cae en estas redes? Para entender el trasfondo, desde el Equipo de Salvaguarda de la institución lo explican en un diagnóstico claro.
"El sentido de pertenencia es una necesidad psicológica básica y los grupos a los que pertenecemos conforman quiénes somos y en quiénes nos convertimos", detalló Valentina Cerda, psicóloga y coordinadora de Salvaguarda de Cognita.
Y advirtió que "la exclusión social, por el contrario, puede provocar reacciones poderosas, negativas y profundamente arraigadas".
No se conocen indicadores definitivos de que un joven sea vulnerable a la radicalización, pero hay una serie de señales que, en conjunto, aumentan el riesgo.
Sin embargo, los especialistas recomiendan a las familias estar atentas a cambios de comportamiento que sean constantes en el tiempo:
Para enfrentar estas amenazas, la red fue más allá del cumplimiento normativo con el programa pionero “Be an Upstander” (Ser un defensor), implementado inicialmente en The Greenland School.
La iniciativa busca que los estudiantes dejen de ser espectadores pasivos y actúen de forma segura para apoyar a sus pares, promoviendo un cambio en la forma de abordar los conflictos escolares.
Este enfoque se complementa con medidas institucionales: sistemas de filtrado que bloquean contenidos de odio y protocolos de alerta temprana.
Ante conductas inusuales, se activa un reporte al encargado de convivencia escolar para intervenir con los apoderados. Si la situación es grave o podría constituir delito, se deriva a Carabineros, la PDI o la Fiscalía.