"Son joyitas": Joven chilena se vuelve viral al "rematar" los autos abandonados de su papá
Martes 22 de septiembre de 2026
La joven relató que los vehículos llevan cerca de tres años en el lugar y que, junto a su madre,...
Edmundo Ramos logró transformar un Ford Falcon Ranchera del año 83 a un vehículo del futuro.
Lunes 16 de octubre de 2023
Un ingeniero cordobés logró una hazaña del futuro. Edmundo Ramos (66) hizo andar su camioneta únicamente con basura y agua. En un registro viralizado por TikTok, el argentino enseñó su máquina, la que ha alcanzado una velocidad superior a los 110 kilómetros por hora.
LEE TAMBIÉN
Edmundo Ramos regresó a Argentina en 2008, luego de pasar cuatro años entre México y Estados Unidos -país norteamericano donde nació y del que emigró a temprana edad-. Con los recursos económicos que reunió mediante ahorros, compró una serie de departamentos. Gracias a esa inversión, ha podido mantener una vida financiada por los arriendos.
Con tanto tiempo libre, ¿qué podría hacer...?
Desde su retorno al país transandino se dedicó a estudiar e investigar cómo lograr un combustible similar al gas natural comprimido, pero generado a partir de basura.
A la investigación realizada por Infobae, el ingeniero indicó:
"Me puedo poner a mirar televisión todo el día y a tomar cerveza como Homero Simpson, o aprovechar mi experiencia para hacer algo útil para la humanidad y sin fines de lucro".
Los residuos en bruto no logran hacer andar el vehículo. Más bien, es el producto de la carbonización el que hace mover las ruedas.
“Lo que busco es que los residuos tengan densidad. Si lleno el gasificador con papel, hago 3 kilómetros y se acaba. Con cáscara de maní hice 30 kilómetros. Probé con cáscara de banana o de naranja, o restos de poda de árboles, pero a todo hay que carbonizarlo”, ejemplificó.
Cuando tiene suficiente carbón guardado en contenedores cerrados, procede a llenar el cilindro más grande del sistema: el gasificador. Al recipiente se le agrega la biomasa bien seca.
Con un soplete, alcohol y encendedor, prende fuego a los residuos. Como esto necesita un poco de aire para encenderse de la manera adecuada, Edmundo Ramos lo ventila a través de otro tubo.
Por la velocidad del aire, el fuego genera “gasura”, combustible compuesto por monóxido de carbono. Dentro del gasificador se produce una “bola de fuego”, que alcanza entre 1500°C y 1700°C de temperatura.
A través de una botella y un tubo de cobre, se le inyecta dos gotas de agua por segundo. Por esa acción, en el sistema ocurre un proceso llamado termólisis, que separa los componentes del agua: hidrógeno y oxígeno.
Por un tubo ubicado arriba del gasificador sale la “gasura”, con ceniza y polvo. Para evitar que esas partículas lleguen al motor, hay tres filtros, uno hecho con el tubo de un matafuego y un frasco de dulce en el que caen los primeros residuos. Luego hay otro con un filtro inmerso en aceite y un tercero de toalla. Cuando el humo blanco que sale por el tubo del aire se disipa y se vuelve transparente, lo cierra.
Entonces la “gasura” va al motor. Lo que ingresa a tal sector del mecanismo es monóxido de carbono, hidrógeno y oxígeno.

Para conocer las experiencias vividas por el ingeniero, revisa su cuenta de Instagram y de Youtube. También, puedes encontrar más información en su sitio web.