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La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó una multa de 25 UTM contra un restaurante peruano de Vitacura, luego de que una pareja denunciara haber sido presuntamente drogada por un garzón, además de sufrir el robo de pertenencias y un cargo de $1,8 millones en una tarjeta de crédito.
Sábado 17 de octubre de 2026
Un restaurante peruano ubicado en la comuna de Vitacura deberá enfrentar una millonaria sanción luego de que la Corte de Apelaciones de Santiago confirmara una multa de 25 UTM, equivalente a más de $1,8 millones, en el marco de una denuncia presentada por clientes que aseguraron haber sido drogados y estafados durante una visita al establecimiento.
Los hechos se remontan a junio de 2021, cuando una pareja acudió junto a unos amigos al restaurante Gran Museo Peruano. Según la denuncia, un garzón habría introducido una sustancia desconocida en sus bebidas, provocando alteraciones en su estado de conciencia.
Posteriormente, los afectados descubrieron un cargo de $1.800.000 en una tarjeta de crédito, además de la desaparición de un teléfono celular y las llaves de un vehículo.
Germán Arancibia, uno de los denunciantes, relató en su momento a Radio Bío Bío que comenzó a sentirse extraño después de consumir un pisco sour.
Según explicó, experimentó problemas de visión y posteriormente perdió gran parte de sus recuerdos de aquella noche, conservando únicamente imágenes aisladas de lo ocurrido dentro y fuera del establecimiento.
Al despertar al día siguiente en su domicilio, descubrió que no tenía su teléfono ni las llaves de su automóvil, además de detectar movimientos desconocidos en su tarjeta bancaria.
El afectado también aseguró que su esposa recordaba muy poco de lo sucedido y que, tras conversar con personal de seguridad ciudadana, les señalaron que aparentemente se encontraban bajo los efectos de alguna sustancia.
De acuerdo con su testimonio, desde el restaurante atribuyeron inicialmente su comportamiento a un supuesto consumo excesivo de alcohol.
Durante la investigación del caso, surgieron nuevos antecedentes relacionados con el teléfono sustraído.
Según consignó BioBioChile, el rastreo del dispositivo permitió identificar una ubicación cercana al establecimiento, correspondiente a una propiedad del dueño del restaurante. Posteriormente, el propietario reconoció que el equipo había sido recuperado tras su sustracción por parte de un garzón.
En primera instancia, el Primer Juzgado de Policía Local de Vitacura determinó que el establecimiento había vulnerado las normas de protección de los derechos de los consumidores, al incumplir sus obligaciones relacionadas con la atención y seguridad de sus clientes.
Por esta razón, se estableció una multa de 25 UTM a beneficio fiscal.
Aunque el propietario del restaurante presentó un recurso de apelación, la Corte de Apelaciones de Santiago decidió mantener la sanción, considerando que los argumentos de la defensa no eran suficientes para modificar la resolución inicial.
De esta manera, el establecimiento deberá asumir la multa establecida por la justicia, tras un caso que se originó hace más de cinco años.
Cabe precisar que la resolución confirma la responsabilidad infraccional del restaurante en materia de derechos del consumidor, sin que ello implique, por sí solo, acreditar penalmente las acusaciones de suministro de drogas y estafa.