A diferencia de otros casos, quienes lo cuidan aseguran que Punch lo percibe como una figura materna. Con el paso de los meses y a pesar de que fue liberado en una jaula con otros monos, el pequeño no se ha separado de él, reforzando la idea de que el objeto cumple un rol emocional clave tras la ausencia de su madre.
La historia de Punch ha conmovido a los usuarios de redes sociales debido a la cercanía entre él y su peluche.
