La publicación de Paula Pavic tras polémica con Camilo Huerta
Lunes 17 de agosto de 2026
Sus palabras fueron publicadas horas antes de la llegada de Huerta a Chile, donde fue detenido.
El fenómeno dejó de estar circunscrito a las generaciones más jóvenes.
Lunes 17 de agosto de 2026
“No me hagas spoiler”, “hazme llegar tu feedback” o “me acaba de ghostear”. Frases como estas pueden escucharse hoy con total naturalidad en conversaciones entre chilenos de distintas edades y contextos, incluso entre personas que no necesariamente tienen un dominio avanzado del inglés.
Palabras que hace algunos años parecían propias de ámbitos tecnológicos, laborales o del entretenimiento hoy forman parte del lenguaje cotidiano. Spoiler, streaming, feedback, prompt, online, link, update, random o cringe ya no necesitan traducción para ser comprendidas por buena parte de los hablantes.
Para Ricardo Castro, Country Manager de Berlitz Chile, centro con 148 años de trayectoria en la enseñanza de idiomas, este fenómeno responde a una transformación mucho más profunda que la simple incorporación de palabras extranjeras.
“El inglés dejó de estar presente únicamente en los libros, las salas de clases o determinados espacios profesionales. Hoy está en las plataformas que utilizamos, en las redes sociales, en la tecnología, en las series, en el trabajo y en las herramientas de inteligencia artificial. Por eso, muchas palabras llegan al español antes incluso de que busquemos una traducción para ellas”, explica.
Uno de los principales motores de esta transformación es la cultura digital. Plataformas globales, redes sociales, videojuegos, servicios de streaming y herramientas tecnológicas han generado un entorno en el que los chilenos están permanentemente expuestos a expresiones en inglés.
Así, términos que originalmente describían funciones o fenómenos específicos comenzaron a adquirir un uso mucho más amplio.
Un ejemplo evidente es spoiler, palabra utilizada para advertir que alguien revelará información importante sobre una película, serie, libro o incluso un acontecimiento. En español existen expresiones como “revelar el final” o “contar la trama”, pero spoiler se impuso por su brevedad y porque forma parte del lenguaje global del entretenimiento.
La expansión de la inteligencia artificial está acelerando todavía más este proceso. Palabras como prompt, chatbot, feedback, machine learning o upgrade comienzan a aparecer con mayor frecuencia en conversaciones que antes no tenían ninguna relación con el mundo tecnológico.
Entre ellas, prompt es probablemente una de las que más rápidamente se ha instalado. Originalmente utilizada para describir una instrucción o indicación entregada a un sistema, hoy es habitual escuchar expresiones como “hazme un prompt” o “mejoré el prompt para que la IA me diera un resultado más preciso”.
Este fenómeno también ha generado una forma de comunicación conocida como Spanglish, en la que palabras en inglés se incorporan dentro de frases en español sin que el hablante necesariamente considere que está cambiando de idioma.
“Te mando el link”, “hagamos un meeting”, “necesito tu feedback”, “estoy online”, “te hago un update”, “eso es muy random” o “qué cringe” son ejemplos de cómo ambos idiomas pueden convivir dentro de una misma conversación.
Por otro lado, los chilenos no solo incorporamos palabras en inglés, sino que también tendemos a “chilenizarlas”, adaptándolas a nuestra propia forma de hablar. Así, ghosting se transforma en “ghostear” y spoiler en “spoilear”: en lugar de decir “me hizo ghosting”, es habitual escuchar “me acaba de ghostear”, o en vez de “no me hagas un spoiler”, “no me spoilees”. Este proceso demuestra cómo los anglicismos dejan de ser palabras ajenas para integrarse de manera natural a la estructura y las reglas del español cotidiano.
Además, el fenómeno dejó de estar circunscrito a las generaciones más jóvenes. Mientras expresiones como cringe, slay, mood o random tienen una fuerte presencia entre adolescentes y jóvenes, otras como feedback, meeting, online, streaming o update atraviesan generaciones y aparecen tanto en conversaciones familiares como laborales.