"No saben lo que me pasó": El doloroso accidente que llevó a Pamela Díaz de urgencia al dentista
Martes 22 de septiembre de 2026
Pese a las evidentes complicaciones para hablar, la animadora enfrentó la situación con humor y le...
Experta entrega orientaciones para revisar sellos, ingredientes, tipo de grasa y porciones al comprar huevitos de chocolate.
Martes 31 de marzo de 2026
Durante la celebración de Semana Santa es habitual el consumo de huevitos de chocolate, especialmente en niños y niñas. Si bien estos productos forman parte de una tradición cultural, es importante promover decisiones de consumo informadas, considerando su composición nutricional y el impacto que pueden tener en la salud, particularmente en la infancia.
El consumo de huevitos de chocolate puede formar parte de una alimentación equilibrada cuando se realiza de manera ocasional, consciente y en cantidades adecuadas.
La educación alimentaria, junto con el uso del etiquetado nutricional, constituye una herramienta fundamental para apoyar a las familias en la toma de decisiones y en la formación de hábitos saludables desde la infancia.
Natalia Rossi, magíster en Nutrición y Alimentos con mención en Promoción de la Salud y coordinadora de Extensión y Vinculación con el Medio del INTA de la Universidad de Chile, entrega orientaciones para revisar sellos, ingredientes, tipo de grasa y porciones al comprar huevitos de chocolate, con foco en decisiones más saludables para niños y niñas durante Semana Santa.
No. No todos los productos que se comercializan como “huevitos de chocolate” presentan la misma composición ni calidad nutricional.
Desde el punto de vista técnico es posible distinguir entre chocolate y productos sucedáneos. El chocolate, según estándares internacionales como el Codex Alimentarius, se elabora a partir de derivados del cacao, como masa o manteca de cacao, a los que se agregan azúcar y, en algunos casos, leche. En cambio, los sucedáneos de chocolate corresponden a productos que reemplazan parcial o totalmente la manteca de cacao por otras grasas vegetales, como aceite de palma u otras grasas modificadas.

Estas diferencias no solo tienen implicancias tecnológicas, sino también nutricionales. En términos generales, los productos con mayor contenido de cacao suelen presentar menor proporción de azúcares añadidos y un perfil nutricional relativamente más favorable. Sin embargo, es importante considerar que todos estos productos siguen siendo alimentos de consumo ocasional.
El etiquetado nutricional es una herramienta clave para tomar decisiones más informadas. En Chile, la Ley 20.606 Sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad incorpora sellos de advertencia que permiten identificar rápidamente productos con alto contenido de nutrientes críticos. Al momento de elegir huevitos de chocolate es necesario fijarse en lo siguiente:
Los huevitos de chocolate se caracterizan por ser productos de alta densidad energética, con un aporte significativo de azúcares y grasas, y bajo contenido de nutrientes esenciales.
La evidencia internacional señala que un consumo elevado de azúcares libres se asocia a un mayor riesgo de malnutrición por exceso, desarrollo de caries dentales y una mayor preferencia por alimentos dulces desde edades tempranas. La Organización Mundial de la Salud recomienda reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta energética total, idealmente por debajo del 5%.
En este contexto, resulta especialmente relevante moderar el consumo de este tipo de productos en la población infantil.
En el mercado existen productos que se promocionan como “sin azúcar” o “reducidos en azúcar”, los cuales incorporan edulcorantes no calóricos.
Si bien estos productos pueden disminuir el aporte de azúcares, no necesariamente constituyen una alternativa más saludable en todos los casos. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que el uso de edulcorantes no calóricos no presenta beneficios claros en el control del peso a largo plazo y podría contribuir a mantener la preferencia por sabores dulces.
En niños y niñas, su consumo debe ser evaluado con precaución, priorizando el desarrollo de hábitos alimentarios saludables desde etapas tempranas.
El enfoque recomendado no es la restricción absoluta, sino la promoción de una relación equilibrada con la alimentación.
En este sentido, se sugiere:
Estas estrategias permiten integrar este tipo de alimentos dentro de un patrón alimentario saludable, sin generar restricciones innecesarias.
TVN.cl con información del INTA de la Universidad de Chile