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Jueves 15 de octubre de 2026
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La misión original preveía 20 kilómetros, pero Perseverance ya ha recorrido más del doble y, según la NASA, podría seguir rodando hasta bien entrada la década de 2030, posiblemente más allá.
Jueves 15 de octubre de 2026
Marte sigue siendo un planeta que ningún ser humano ha pisado, pero los vehículos robóticos han permitido explorar distintas regiones de su superficie. Uno de ellos, el Perseverance de la NASA, acaba de alcanzar un nuevo hito: es el vehículo que más distancia ha recorrido sobre la superficie de otro cuerpo celeste.
Desde que aterrizó en el planeta rojo, el 18 de febrero de 2021, este róver de seis ruedas y del tamaño de un automóvil ha recorrido 45,22 kilómetros, según informó la NASA. Con ello superó el récord de Opportunity, otro vehículo de la agencia estadounidense que operó entre 2004 y 2018 y acumuló 45,16 kilómetros. Ambos también han recorrido distancias superiores a las registradas por los vehículos exploradores de la Luna.
El desarrollo y la construcción de Perseverance requirieron ocho años. El róver tuvo un coste aproximado de 2.500 millones de dólares, según dpa.

Perseverance ha recorrido el interior y los alrededores del cráter Jezero, donde se cree que existió un lago hace miles de millones de años. Allí ha buscado indicios de antigua vida microbiana y ha recogido muestras de rocas y suelo para su posible traslado a la Tierra.
La NASA informó de que el róver alcanzó este hito el domingo 11 de octubre mientras avanzaba hacia Idubi, atravesando Lac de Charmes, donde examina algunos de los terrenos más antiguos jamás explorados en el sistema solar.
Perseverance es uno de los dos vehículos de la NASA que actualmente recorren la superficie marciana. El otro es Curiosity, que ha recorrido 38,15 kilómetros desde 2012.
Perseverance ha recurrido con frecuencia a su capacidad de conducción autónoma, gracias a un sistema de navegación denominado AutoNav. Según Steven Lee, responsable de ambos róveres en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, el 90 % de sus desplazamientos se realizan sin intervención humana. El vehículo toma imágenes del terreno, elabora mapas tridimensionales y elige rutas seguras.
Lee afirmó que los instrumentos y equipos de Perseverance se encuentran en excelentes condiciones y que podrían seguir operando hasta bien entrada la década de 2030, posiblemente más allá.
Lee destacó como su mayor logro el descubrimiento, anunciado el año pasado, de una posible biofirma: una señal que podría indicar la existencia de antigua vida microbiana. Se encontró en una roca rojiza formada, según se cree, hace entre 3.200 y 3.800 millones de años en un antiguo cauce fluvial.
La misión original contemplaba un recorrido de 20 kilómetros. La NASA aprobó recientemente su ampliación para explorar el borde del cráter hasta aproximadamente finales de 2028. Según las mediciones orbitales citadas por Lee, algunas zonas del borde del cráter podrían haber albergado sistemas hidrotermales con aguas subterráneas cálidas o calientes, capaces de ofrecer condiciones favorables para la vida.