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Sábado 7 de noviembre de 2026
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Los médicos calcularon que la travesía equivalía físicamente a correr dos maratones. Austin se desmayó al llegar y despertó temiendo haber fracasado en su misión de salvar a su familia.
Miércoles 4 de febrero de 2026
Un joven nadó durante varias horas en un mar embravecido para alertar a las autoridades de que su madre y sus hermanos menores habían quedado varados frente a la costa de Quindalup, en Australia Occidental.
La policía informó que Austin Applebee nadó unos 4 kilómetros para dar la voz de alarma después de que su familia tuviera problemas con las piraguas y tablas de paddle surf que habían alquilado.
La familia se encontraba de vacaciones en esta zona turística costera situada en el extremo suroeste de Australia, al sur de Perth.
Austin partió en un kayak inflable que estaba entrando agua; finalmente tuvo que abandonarlo y continuar a nado. Durante las primeras dos horas llevó un chaleco salvavidas, pero decidió quitárselo al notar que le ralentizaba demasiado.
"Las olas eran enormes y ya no llevaba chaleco salvavidas", relató Applebee este martes (03.02.2026). "No dejaba de pensar: 'Sigue nadando, sigue nadando'".
Tras llegar a tierra, Austin logró contactar con la policía y avisar de que su familia estaba a la deriva en un mar embravecido, además de proporcionar detalles sobre los kayaks y el equipo que llevaban.

Un helicóptero de rescate localizó posteriormente a su madre, Joanne Applebee, y a sus hermanos Beau, de 12 años, y Grace, de 8, aferrados a una tabla de paddle surf, después de haber permanecido a la deriva durante unas 10 horas y de encontrarse a unos 14 kilómetros de la costa.
"Las acciones de este joven de 13 años no pueden elogiarse lo suficiente: su determinación y valentía salvaron finalmente la vida de su madre y de sus hermanos", declaró el inspector de policía James Bradley.
Austin no supo de inmediato que su familia había sobrevivido. Tras correr para conseguir el teléfono de su madre y pedir ayuda, se desmayó y fue trasladado a un centro médico.
Al despertar, dijo que temía no haber sido lo suficientemente rápido. Poco después recibió la buena noticia y los médicos le explicaron que su travesía a nado, de unas cuatro horas en un mar agitado, equivalía físicamente a correr dos maratones. También le proporcionaron muletas para ayudarle a recuperarse.
Su madre explicó que pidió a su hijo mayor, buen nadador, que fuera a buscar ayuda, consciente de que ella debía permanecer con los niños más pequeños.
"Una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar fue decirle a Austin: 'Intenta llegar a la orilla y pide ayuda. Esto podría ponerse muy serio muy rápido'", declaró a la Australian Broadcasting Corporation (ABC).
El primer ministro del estado de Australia Occidental, Roger Cook, elogió al joven en redes sociales y escribió: "Así es un verdadero héroe de Australia Occidental".