"Era una muñeca de trapo": víctima de violaciones organizadas por su marido revela nuevos detalles
Jueves 5 de septiembre de 2024
La Fiscalía dio cuenta de al menos 92 violaciones durante 10 años, aunque para Gisèle Pélicot su...
Además de su esposo, hay otros 50 hombres que han podido ser identificados y que están siendo juzgados por el delito de violación agravada, que está penado con hasta 20 años de cárcel en Francia.
Jueves 5 de septiembre de 2024
La mujer a la que su marido drogaba para que otros hombres la violaran estando inconsciente busca que se sepa todo para que ninguna otra mujer sufra una sumisión química.
"Para mí el mal está hecho", señaló Gisèle Pélicot en su primera intervención ante el Tribunal de lo Criminal del departamento de Vaucluse, antes de añadir que ha renunciado a que todo se hiciera a puerta cerrada "en nombre de todas esas mujeres que tal vez nunca serán reconocidas como víctimas".
Según los periodistas presentes en la sala en la cuarta jornada del juicio, su voluntad es que con su testimonio "ninguna mujer sufra esta sumisión química".
"Creo haber dicho todo lo que podía decir. Es un ejercicio que no es fácil", aseguró en unas declaraciones a la prensa al salir del Palacio de Justicia de Aviñón.
A esa dificultad se añade "la presión" de los abogados de los acusados, ya que sintió que querían tenderle "trampas" con sus preguntas.
"He intentado responder lo mejor posible. Hace falta luchar hasta el final. Este proceso va a durar cuatro meses", concluyó.
De acuerdo con los instructores, Gisèle Pelicot, que tiene ahora 71 años, fue violada decenas de veces entre 2011 y 2020 por decenas de hombres con los que su marido, Dominique, había contactado para que, en una especie de voyeurismo, tuvieran relaciones sexuales con ella, que no era consciente de nada porque estaba bajo los efectos de ansiolíticos.
Todo se descubrió en septiembre de 2020 cuando Dominique Pélicot fue detenido por los vigilantes de un supermercado de la ciudad de Carpentras por haber filmado bajo la falda de varias mujeres.
Cuando los policías fueron a analizar su material informático se toparon con miles de fotos y vídeos en los que aparecía su mujer inconsciente y se veían los abusos a los que había sido sometida.
Contó que en un primer momento le costó reconocerse, que se vio "inerte", "dormida" y que se dio cuenta de cómo abusaban de ella: "Violación no es la palabra correcta, es barbarie".
"No son escenas de sexo, son escenas de violaciones. Hay dos o tres encima de mí y yo estoy inerte", relató la víctima antes de insistir en que "me sacrificaron ante el altar del vicio".