La identidad de los detenidos por el triple asesinato de Carabineros en Cañete
Lunes 29 de julio de 2024
Los hermanos Antihuen Santi y Nicolás Rivas Paillao fueron detenidos para enfrentar a la justicia al...
A los tres la fiscalía les imputó el delito de homicidio calificado contra Carabineros en servicio, en carácter reiterado, cometidos “con premeditación, alevosía e ignominia”.
Martes 30 de julio de 2024
El fiscal jefe de La Araucanía, Roberto Garrido, formalizó a los hermanos Jefferson y Felipe Antihuen Santi, además de Nicolás Rivas Paillao, por el homicidio de los funcionarios de Carabineros Sergio Arévalo (34), Misael Vidal (30) y Carlos Cisterna (43), hecho ocurrido el 27 de abril de este año.
A los tres la fiscalía les imputó el delito de homicidio calificado contra Carabineros en servicio, en carácter reiterado, cometidos “con premeditación, alevosía e ignominia”, además del delito de robo con violencia, debido a que los detenidos sustrajeron armas, equipos de comunicación, la camioneta en la que se desplazaban los policías y elementos de protección que portaban, como los chalecos antibala.
Además, a los hermanos Jefferson y Felipe Antihuen Santi se les imputa los delitos de incendio del vehículo policial institucional, delito de porte ilegal de armas de fuego, y el traslado de restos humanos con infracción a los reglamentos de sanidad, todos en calidad de consumados.

Durante la formalización, la fiscalía entregó antecedentes revelados por las pericias tanatológicas que dan cuenta de que los tres funcionarios fueron ejecutados, a corta distancia, con diversos disparos en la cabeza y otras partes del cuerpo.
Asimismo, para la fiscalía existe la convicción de que el ataque a los carabineros fue cuidadosamente planeado, para lo cual los imputados visitaron y estudiaron el lugar previamente.
Según el fiscal Garrido, los imputados prepararon el sitio para entorpecer el desplazamiento de los funcionarios, disminuir su nivel de protección antes del ataque, obligándolos a descender del vehículo y generar las condiciones para que los atacantes pudieran esperarlos sin ser descubiertos.