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09/04/2015
El caso real detrás de "La Poseída"

Carmen Marín: ¿poseída o enajenada?

El caso real en el que está inspirada “La Poseída”, la próxima teleserie nocturna de TVN, constituye un hecho que, al igual que en el siglo XIX, todavía hoy sigue dividiendo a religión y ciencia, ya que para la primera, nos remonta al primer exorcismo realizado en Chile y, para la segunda, es el primer caso de la historia de la Psiquiatría en nuestro país.

Es 1857 en el Chile gobernado por Manuel Montt y en Santiago una mujer de 18 años se convierte en el centro del debate de dos importantes esferas de poder de la época... la  científica y la religiosa.

Es Carmen Marín, huérfana, criada mitad en la calle, mitad en un hospicio regido por monjas, que sufre violentos ataques convulsivos acompañados de insultos proferidos en latín, francés y alemán, que sólo son calmados cuando se le lee un pasaje del Evangelio de San Juan.

Cuando el Arzobispado de Santiago se entera de estos episodios,ordena al presbítero José Raimundo Zisternas investigar, para confirmar o descartar un caso de posesión diabólica, conocida comúnmente como “acceso” en aquellos tiempos.

Las tratativas de este cura derivan en el primer caso de exorcismo documentado en Chile y de toda Latinoamérica, según muchos

Zisternas entregó informes periódicos al arzobispo de la época, Rafael Valentín Valdivieso. Dichos documentos los compiló después en un libro que publicó bajo el título “Relación hecha al señor Arzobispo”, que forma parte de los archivos de la Biblioteca Nacional.

“Las visiones historiográficas contemporáneas lo ven como el primer caso de la Psiquiatría (...) La interpretación del exorcismo es un tema folclórico..."/ Historiador César Leyton

La bajada que se lee en la tapa reza “Sobre las observaciones hechas a una joven que se dice espirituada, acompañada de los informes de varios facultativos que practicaron sus reconocimientos profesionales, esperando en ellos el juicio que han formado sobre semejante fenómeno”.



En el libro, el religioso describe el primer episodio de supuesta posesión demoníaca de Carmen Marín que le tocó presenciar, cuando la visitó en el Hospicio de las Hermanas de la Caridad, que se emplazaba en la antigua calle La Maestranza, hoy avenida Portugal.

“Un momento después de principiar, la enferma se agitó horriblemente, levantó el pecho de un modo extraordinario, formó un gran ruido con los líquidos que había en su estómago y cuando el Evangelio iba en más de la mitad, dobló el cuerpo, abrió cuanto pudo la boca, tomó un aspecto verdaderamente horripilante, los cabellos se erizaron, en una palabra no parecía una criatura humana. No sé lo que pasó entonces por mis compañeros, yo por mi parte puedo asegurar que la sangre se heló en mis venas y tuve que hacer un esfuerzo para presenciar la conclusión de tan nunca visto acontecimiento”, dice un extracto del libro del sacerdote.

Otros pasajes descritos por Zisternas mencionan cómo la muchacha se golpeaba violentamente contra el suelo durante sus ataques, sin que ni siquiera varias personas pudiesen detenerla por la fuerza.



"...la enferma se agitó horriblemente, levantó el pecho de un modo extraordinario, formó un gran ruido con los líquidos que había en su estómago y cuando el Evangelio iba en más de la mitad, dobló el cuerpo, abrió cuanto pudo la boca, tomó un aspecto verdaderamente horripilante, los cabellos se erizaron, en una palabra no parecía una criatura humana... "/ Extracto del libro del presbítero Zisternas.

Para el historiador de la Universidad de Chile, César Leyton, que asesora a la Producción de TVN de La Poseída, los hechos descritos, particularmente en lo relativo al exorcismo y la posesión diabólica, forman parte del “folclore” de la historia de Carmen Marín, en otras palabras, del intento de la autoridad eclesiástica de la época por ejercer control social.

Para él, lo realmente relevante del caso de la joven, que luego fue conocida como “la endemoniada de Santiago” por una publicación posterior, es su importancia como hito para el desarrollo de la ciencia, en particular para el surgimiento de la Psiquiatría como rama independiente de la Medicina.

“Las visiones historiográficas contemporáneas lo ven como el primer caso de la Psiquiatría (...) La interpretación del exorcismo es un tema folclórico”, sostiene el profesional.

El historiador refiere que todos los hechos descritos como “sobrenaturales” por la iglesia de la época, fueron explicados científicamente por los médicos que estudiaron su caso, en paralelo a las intervenciones del Arzobispado.



Los insultos en diversas lenguas fueron atribuidos a las misas diarias en latín que oía en el Hospicio o a sus vivencias en el puerto de Valparaíso, durante algunas de sus fugas, donde se relacionó con prostitutas y marineros, muchos de ellos franceses y alemanes.

Y en lo referido al efecto tranquilizador que sobre ella tenía la lectura del Evangelio de San Juan, Leyton sostiene que uno de los médicos que la trató, el doctor Manuel Antonio Carmona, lo interpretó como una consecuencia de un amorío, posiblemente un caso de abuso sexual, que mantuvo con un hombre llamado Juan, que conoció en su paso por una casa patronal.

Junto a sus colegas Marcelo Sánchez y Cristián Palacios, Leyton trabaja por estos días en la revisión de los guiones de la teleserie, precisando datos históricos, tarea que los apasiona tanto como su quehacer principal en la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile, donde formaron el primer Museo Nacional de Historia de dicha disciplina.

 

De Carmen Marín no se tiene más información que la que profusamente se conoció en 1857, cuando estalló su caso. Leyton cree que seguramente fue tratada por una enfermedad que décadas más tarde el neurólogo francés, Jean Martin Charcot, llamaría "Histeria Nerviosa".

Para César Leyton, el caso de Carmen Marín fue un ejemplo concreto de la disputa de la ciencia  y del clero por ejercer control social, en este caso, a partir de las interpretaciones en torno a una patología, usando en este caso como “campo de batalla” el cuerpo de una mujer.

En el libro “Demonio y Psiquiatría” de Armando Roa, que es consulta obligada de la historia de la Psiquiatría, están contenidos los expedientes clínicos transcritos del caso de Carmen Marín, cuyos originales están en la Biblioteca Nacional en los archivos de la Inquisición.


Por Andrés Silva Miranda

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