Rodolfo es padre de familia, tiene 60 años y acaba de jubilarse de manera anticipada después de casi una vida trabajando. Es una persona optimista y honrada, pero también algo ingenua y celosa.

Rodolfo es del sur, de Panguipulli. Apenas conoció a su padre. Su madre era inquilina en el fundo maderero donde vivió hasta los 15 años. Allí consiguió un cupo en un internado de curas en Santiago e ingresó en un liceo industrial donde se hizo Técnico Matricero y comenzó a trabajar en la conocida siderúrgica, “La Pernoteca”.

Todo cambió cuando sus jefes decidieron traspasar la empresa a sus hijos, que realizaron recortes de personal que acabaron con su despido.

Hace un año su esposa lo echó de la casa y desde entonces estuvo arrendando un minúsculo departamento. Rodolfo tardó poco en darse cuenta que no habían ofertas para él en el mundo laboral, de modo que usó su finiquito para terminar de pagar la casa y jubilarse.

Asumir las tareas del hogar ha hecho que Rodolfo desarrolle un gusto por los matinales, las teleseries cebollas y los dramas sociales. Le gusta informarse con la radio y escuchar rancheras, las que lo pueden emocionar hasta las lágrimas, cosa que no necesariamente reconocería.

Rodolfo le otorga un inmenso valor a su familia, por lo que jamás consideraría abandonar la pelea de recuperar a su mujer. Por ahora, se conforma con cuidar de la casa y no pisar el dormitorio matrimonial, salvo para limpiarlo.

Mateo Iglesias

Mateo Iglesias

Daniela Iglesias

Daniela Iglesias

Myriam González

Myriam González