10/11/2014
Así fue Puerto de Ideas 2014

La Ruta Literaria de Valparaíso

Conoce el recorrido literario por rincones y calles de la ciudad puerto, elaborado por la agrupación Mapa Literario a través de un proyecto de investigación.

Por Andrés Silva Miranda

De lejos parece un grupo de turistas en un tour, uno más de los cientos que hay cada semana en Valparaíso, pero no, no lo es. La Ruta Literaria de Valparaíso es una actividad ejecutada por la gente a cargo del proyecto "Mapa Literario" en el marco del festival Puerto de Ideas, que elaboró un mapa con 15 puntos de la ciudad inmortalizados en la pluma de algún autor.

En la medida que avanza por las calles del "plan", este grupo de aficionados a la literatura y a los encantos de Valparaíso se vuelve cada vez más interesado y participativo mientras escuchan atentamente las referencias que Manuel Ugalde y Daniel Hidalgo, líderes de la investigación que permitió hacer el mapa, hacen de las citas escogidas.

 

Es así como lugares impregnados de la bohemia de mediados del siglo pasado, como es el Barrio Chino en la Plaza Echaurren o marcados por la tragedia como la incendiada discoteque gay "Divine" y la tristemente célebre "Piedra Feliz", van pasando ante la mirada atenta de este singular grupo de turistas literarios.

Aquí encontrarás una galería fotográfica de los 15 puntos recogidos en la investigación, incluidas las citas literarias que por cada uno de ellos se encontró. Ugalde e Hidalgo aclaran durante el recorrido que son muchos más los rincones de Valparaíso que pueden ser objeto de un ejercicio como este, por lo que la investigación, que contó con la colaboración de cientos de anónimos colaboradores, sigue abierta.

 

Contextualización de las citas literarias aportada por "Mapa Literario"

"Bomba en el banco"

El 27 de marzo de 1985 un grupo de izquierda instaló un explosivo en una de las sucursales del Banco de Osorno - actualmente Banco Santander-. Como saldo de la explosión, cuatro trabajadores quedaron gravemente heridos. Como era habitual durante la dictadura, el gobierno envió a Carabineros y organismos de inteligencia a buscar brutalmente a los culpables. En ese marco Eduardo Correa escribe el poema "Luego de la catástrofe", en el que el habitante lírico, una mujer que nos recuerda al mundo popular, asedia nuestra frágil memoria histórica mediante un brutal fragmento. Los versos logran evocar un Chile que la violencia se interpenetra con la cotidianidad fusionándose y en donde el Estado de Excepción se convirtió impunemente en regla.

"Café Riquet"

El Café Riquet era un lugar típico para ir a disfrutar de una once familiar o de un café mientras el rato y el ritmo de la ciudad pasaban frente a los ojos. El escritor lo explicita con claridad. A pesar de la aparente tradición e importancia del lugar, en la actualidad lo único que se conserva del café es la frustración del último dueño al que le fue imposible mantener abierto el Riquet en sus condiciones originales (cuando el municipio debió haber entendido no era ni un negocio ni un emprendimiento individual , sino un hito de memoria y de cultura), y también una placa conmemorativa que más que un hito de conmemoración, es la impotencia que recuerda el fracaso de las políticas de patrimonio. Si en algún lugar sigue y seguirá inscrito el Riquet, con todas sus voluptuosidades para nuestros sentidos, es en los textos del gran Carlos León.

"Homofobia en la Divine"

La discoteca "Divine" se situaba en el segundo piso de una antigua casona de la calle Chacabuco. Su característica "más llamativa" era que el público que frecuentaba el lugar era homosexual. Muchos consideraban a la discoteca como un espacio que abrió la homosexualidad y diversidad sexual a lo público desde el fin de la dictadura militar. El 4 de septiembre de 1993 un incendio destruyó todo el recinto. En las investigaciones se dijo que ello fue producto de un desperfecto eléctrico. En este texto, Lemebel fue uno de los primeros en cuestionar esa hipótesis afirmando que los circuitos eléctricos nunca cesaron su funcionamiento. Movilh, uno de los organismos que lucha por los derechos de los homosexuales en Chile, hasta la fecha ha intentado reabrir el caso sin éxito,  con la finalidad de mostrar que fue un incendio intencionado en contra de la comunidad homosexual. Por este crimen, el Movilh declaró el 4 de septiembre como "el día de las minorías homosexuales".

"La triste Piedra Feliz"

El bar "La piedra feliz" recuerda al que fuera alguna vez un atractivo turístico de Valparaíso. La playa "Las Torpederas" en su orilla alojaba un roquerío que era usado por los visitantes como un mirador, y que por sus características se fue instittucionalizando como un lugar para pasar los últimos minutos de lucidez y reflexión de los suicidas. Suicidas que por diversas razones decidían llegar a un mismo punto para cometer el mismo acto de cortar voluntariamente la vida. Esos últimos minutos de vida eran acompañados y acompasados por la belleza de la rivera de la playa, del mar y de la energía continua del oleaje y del viento. Por ello es que la Piedra Feliz de ser un mero atractivo turístico, se transformó en una especia de estación terminal de los cansados de la vida. Esa piedra fue testigo del desasosiego, del cansancio, del abandono y de tantos otros motivos que hacen que la vida, y su proyección, se transforme en una cosa pesada, tórpida y apesadumbrada. Lamentablemente, la burocracia enceguecida y la reacción técnica a problemas complejos llevaron a que se tomara una decisión sin profundidad: el municipio decidió hacer explotar para así evitar más muertes lamentables. De ahí en más la Piedra Feliz ya no pudo ser testigo de los exhaustos de la vida. Ahora tan solo quedan sus restos: un incómodo y estéticamente cuestionable muñón pétreo, que dificulta más aún la posibilidad de una experiencia estética antes de que el mar reciba a otro nuevo cuerpo en su pesado oleaje.

"Barrio Chino" y "Noche Paraguaya"

El "Barrio chino" se levanta en torno a la Plaza Echaurren, la Plazuela San Francisco y la de La Matriz. Durante dos tercios del siglo XX, fue el centro de toda vida nocturna porteña: marinos, políticos, clases medias y élites económicas compartían los recintos bohemios vinculados al alcohol, la música, la conversación, el cabaret y la prostitución. En la actualidad el "Barrio Chino" está compuesto por pubs y discos que se vinculan ya al carrete juvenil. Se ha generado la imagen de que es un lugar relativamente peligroso, donde hay que estar alerta frente a atracos y asaltos. Es en esa nueva bohemia, más oscura y más marginal, que Daniel Hidalgo intenta situar el conjunto de relatos que componen "Canciones Punk para señoritas autodestructivas". Donde veremos continuamente que pretende alejarse del estereotipado Valparaíso de la bohemia cosmopolita, hacia un Valparaíso con oscuridades y márgenes que quieren ser ocultados por los discursos oficiales.

"El sabueso de la Clave"

La Clave era una de las callejuelas más relevantes, con la Cajilla, del barrio que colindaba con la Plaza Echaurren. Ahí se desarrollaba la bohemia porteña con ese halo cosmopolita y festivalero que Valparaíso curtió y desarrolló durante toda la primera mitad del siglo XX. Las boite y los prostíbulos de todo ese barrio eran clandestinos. A pesar de que eran conocidas tanto por los porteños como por los extranjeros que llegaban. Desde la década del 50 en adelante perdió ese esplendor cosmopolita, pero a pesar de ello seguía existiendo toda una vida bohemia al margen de la ley. Era conocido que muchas veces enviaban carabineros de civil para multar y detener in fraganti a los clientes de estos recintos . En el cuento "Ene veces tú "U"", del olvidado escritor Sergio Escobar (1930 - 1970) , el personaje principal es confundido con un policía de civil (perro sabueso) por la mirada curiosa, perdida y en búsqueda que lleva en el relato.

"Los siete espejos"

Salvador Reyes (1899 - 1970), Premio Nacional de Literatura en 1967, vivió en Valparaíso a sus 21 años. Durante el año que vivió allí se adentró a la vida porteña, a su bohemia y a sus noches. De ello resultó el libro "Valparaíso puerto de nostalgia" al que la cita de esta investigación corresponde. El "Siete Espejos", mencionado en el extracto, fue la boite más famosa del "Barrio Chino": lugar indiscutible de esa bohemia porteña a la que Reyes tuvo la oportunidad de asistir. Allí políticos, empresarios, trabajadores y gente del más diverso origen se reunía entorno al alcohol y las mujeres. La boite se emplazaba en la angosta cale Clave, entre viviendas de "buen haber, bares y otras boites. En la actualidad, el "Siete Espejos" no es más que una especie de galpón. No hay indicios, huellas o inscripciones que conmemoren los días dorados de la bohemia cosmopolita de ese lugar. Las lógicas del funcionamiento de la memoria oficial nuevamente han censurado por omisión la inscripción de ese lugar como hito. A lo sumo, los recueros que quedan están empolvándose en diarios, revistas, novelas y, tal vez, en la memoria de esos que como Salvador Reyes pasaron sus noches festivas en el "Siete Espejos".

 

 

Saltar publicidad

La publicidad terminara en 5