Error en bases de la ANFP deja en vilo la desafiliación de San Marcos de Arica y la definición de la Primera B
Una diferencia de transcripción entre las bases del Ascenso y las de Primera División abrió un nuevo capítulo en la polémica. El artículo 87 no menciona expresamente la desafiliación en su cuerpo y los clubes buscarán que se aplique el criterio que modifica la tabla de posiciones.
Miércoles 28 de octubre de 2026
La polémica en la Primera B está lejos de terminar. La desafiliación de San Marcos de Arica, resuelta por la Primera Sala del Tribunal de Disciplina de la ANFP, dejó al descubierto un presunto error de transcripción en las bases del campeonato del ascenso que podría tener consecuencias directas en la definición del torneo.
El conflicto se centra en el artículo 87 de las bases de la Primera B, cuya redacción no contempla expresamente la desafiliación como una de las sanciones que implica la pérdida de todos los partidos por 3-0 y la ubicación del club involucrado en el último lugar de la tabla.
La situación generó confusión entre los clubes, la dirigencia del fútbol chileno y los organismos involucrados, especialmente porque la normativa de Primera División sí establece explícitamente esos efectos para los casos de pérdida de categoría, desafiliación o expulsión.
El artículo 87 que desató la controversia
En la resolución de la Primera Sala quedó registrada la prevención de uno de sus integrantes, quien consideró que la sentencia debía contemplar los efectos deportivos establecidos en el artículo 87 de las bases de la Primera B.
La postura apuntaba a contabilizar como derrotas por 3-0 todos los encuentros disputados o pendientes de San Marcos de Arica, salvo aquellos en que sus rivales hubieran obtenido una victoria por una diferencia mayor.
Sin embargo, la aplicación de esa disposición fue cuestionada debido a que el texto del artículo se refiere específicamente a la pérdida de categoría, sin mencionar la desafiliación como una causal que produzca las mismas consecuencias deportivas.
Así, aunque la resolución se ajustaría a la literalidad de la norma, quedó abierta la discusión sobre si las bases reflejan realmente lo acordado por los clubes para este tipo de sanciones.
La diferencia con las bases de Primera División
El punto clave está en la comparación con el artículo 89 de las bases de Primera División, que aborda expresamente el descenso por sanciones, desafiliación o expulsión.
A diferencia de la normativa de la Primera B, esta disposición sí establece que un club sancionado con cualquiera de esas medidas debe ocupar el último lugar de la tabla y perder sus partidos por 3-0, con la excepción de aquellos en que el rival haya conseguido una diferencia de goles superior.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, la diferencia de redacción respondería a un error de transcripción al trasladar la normativa de Primera División a las bases del Ascenso.
Fuentes consultadas por el Diario La Tercera que reportó el caso sostuvieron que las actas y los registros de audio de las sesiones en que se elaboraron las disposiciones confirmarían que el artículo 87 debía reproducir el contenido del artículo 89 de Primera División.
Desde el Tribunal explicaron la decisión
Simón Marín, uno de los integrantes de la Primera Sala del Tribunal de Disciplina, explicó al diario La Tercera por qué la resolución no incorporó los efectos deportivos que algunos clubes esperaban.
“Para la sanción contemplada en el artículo 87 en relación a la pérdida de categoría, se establece que se da por ganador al rival, pero para la de desafiliación no se establece. Por lo demás, en el petitorio de la denuncia se pide la desafiliación y el tribunal resolvió eso”, sostuvo.
La explicación apunta a una diferencia fundamental: la pérdida de categoría y la desafiliación son sanciones distintas y, según la redacción actual del artículo 87, sus consecuencias no están expresamente equiparadas en las bases de la Primera B.
De esta manera, un problema de redacción reglamentaria amenaza con prolongar la incertidumbre en el fútbol chileno y mantiene en vilo una definición que debía resolverse dentro de la cancha, aunque los clubes buscarán que se aplique el criterio que modifica los resultados y la Tabla de Posiciones, por lo que el conflicto incluso podría llegar al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).