"Conmotio cordis", la posible causa de muerte de Jesús de Miguel
De acuerdo a un especialista, este grave hecho no necesariamente ocurre tras un golpe muy fuerte sino en el momento en que se produce.
Martes 3 de noviembre de 2026
Impacto y conmoción. Así han reaccionado los equipos de fútbol y la prensa en todo el mundo por la muerte de Jesús de Miguel Alameda, el delantero de 30 años del Tenerife, quien impactó fuertemente con el arquero rival Jesús Owono ante Andorra.
De la tristeza han surgido ya los primeros análisis de las posibles sanciones que puedan caer sobre el portero y de las causas que hayan provocado este fatal desenlace, que desde un inicio se constató como un paro cardiorrespiratorio, tras el choque que le generó un golpe entre el pecho y su cabeza.
"Conmotio cordis"
De acuerdo al medio El Mundo, Jesús de Miguel, tras el choque con Owono durante el partido, quedó inconsciente sobre la cancha debido a un paro cardiorrespiratorio.
De inmediato recibió maniobras de reanimación cardiopulmonar y logró recuperar su pulso. Sin embargo, mientras se encontraba en urgencias durante esta madrugada, su estado neurológico empeoró y falleció.
Para los expertos, como detalla el medio antes citado, lo que ha podido suceder en este caso se conoce como "Conmotio cordis", es decir, un evento de muerte súbita provocado por un impacto en el corazón.
"Es un cuadro muy bien conocido, descrito desde hace años", explicó Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), a El Mundo y aclaró que el problema no se relaciona tanto con la intensidad del golpe sino con el momento en que este se produzca. Asimismo, explicó que en la actividad cardiaca hay determinados momentos en los que el corazón es más vulnerable ante un impacto, lo que aumenta las posibilidades de que se produzca una arritmita potencialmente mortal.
"Para que se produzca una 'Conmotio cordis' no hace falta un golpe de una enorme violencia. Influye en mayor medida que se produzca en una fase más vulnerable a las arritmias. En esos casos se puede producir una arritmia ventricular y una parada cardiaca", añadió el cardiólogo.
De un paro cardiorrespiratorio a un daño neuronal
Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) detalló que tras un paro cardiorrespiratorio es frecuente que existan complicaciones neurológicas. Esto se debe a que el cerebro es uno de los órganos más vulnerables a la falta de oxigeno.
"Cuando uno entra en una situación de parada cardíaca, la supervivencia baja un 10% por minuto", señaló.
"Pese a que el ritmo cardiaco se restablezca enseguida, órganos como el cerebro pueden sufrir daños muy rápidamente, por lo que en muchos casos de parada cardiorrespiratoria es la anoxia cerebral, la pérdida de aporte de oxígeno al cerebro, la que provoca la muerte del paciente", señaló El Mundo.