Si la inteligencia artificial tiene las respuestas, ¿Cuál es el nuevo rol de los profesores?
En Chile, el 55% de los docentes declara haber utilizado inteligencia artificial en su trabajo, según la OCDE. En el marco del Día del Profesor, especialistas del mundo escolar advierten que el desafío ya no está solo en incorporar nuevas tecnologías, sino en repensar cómo se enseña, se evalúa y se acompaña a los estudiantes.
Miércoles 14 de octubre de 2026
La inteligencia artificial ya es capaz de redactar ensayos, resolver problemas matemáticos y explicar contenidos en cuestión de segundos. Su irrupción en las salas de clases no solo está transformando la manera en que los estudiantes aprenden, sino que también está redefiniendo el trabajo de los profesores.
En un escenario donde las respuestas están al alcance de un clic, surge una pregunta inevitable: ¿cuál es hoy el verdadero valor de un docente?
Las cifras muestran que esta transformación ya está en marcha. Según los resultados de TALIS 2024, estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicado en 2025, el 55% de los profesores en Chile declara haber utilizado inteligencia artificial en su trabajo, superando ampliamente el promedio de la OCDE, que alcanza el 36%.
Entre sus principales aplicaciones se encuentran la búsqueda y síntesis de información, la planificación de clases y la creación de actividades educativas. Sin embargo, la incorporación de estas herramientas también plantea desafíos: un 41% de los docentes chilenos declara tener una alta necesidad de formación para utilizar inteligencia artificial en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En el marco del Día del Profesor, estas cifras abren una discusión que va más allá del uso de nuevas tecnologías: cómo está evolucionando la labor docente y qué habilidades cobran mayor relevancia en una educación donde acceder a la información ya no es el principal desafío.
De transmitir conocimientos a acompañar el aprendizaje
Durante décadas, una parte importante del trabajo docente ha estado vinculada a explicar contenidos, resolver dudas y preparar materiales educativos. Hoy, muchas de esas tareas pueden apoyarse en herramientas de inteligencia artificial, abriendo nuevas posibilidades para organizar el tiempo y personalizar las experiencias de aprendizaje.
Pero esto no significa que el profesor pierda protagonismo. Por el contrario, su capacidad para interpretar las necesidades de los estudiantes, estimular el pensamiento crítico y generar vínculos adquiere una relevancia especial.
“La inteligencia artificial nos entrega nuevas herramientas para enriquecer el aprendizaje, pero no reemplaza el trabajo del profesor. Hoy podemos optimizar el tiempo que dedicamos a la planificación y destinar más espacios a escuchar a nuestros estudiantes, conocer cómo están y comprender qué necesitan. La tecnología nos permite fortalecer algo que sigue siendo irremplazable: el vínculo humano”, explica Jorge Ramos, rector del Colegio Pumahue Chicauma, perteneciente a la red de colegios Cognita.
Desde esta perspectiva, la tecnología puede convertirse en una aliada del trabajo pedagógico, siempre que su utilización responda a objetivos educativos claros y no se limite a automatizar tareas