Día Mundial del ACV: Cómo reconocer los síntomas a tiempo con el método "RÁPIDO"
Una de cada cuatro personas mayores de 25 años sufrirá un accidente cerebrovascular en su vida. En Chile, más del 50% de las personas que sufren un ACV fallece o queda con discapacidad a los seis meses.
Jueves 29 de octubre de 2026
Un dolor de cabeza repentino, la pérdida de fuerza en un brazo o la dificultad repentina para modular palabras pueden ser las primeras manifestaciones de un Accidente Cerebrovascular (ACV). En el marco del Día Mundial del ACV, conmemorado este 29 de octubre, saber reconocer estas señales a tiempo y actuar de inmediato marca la diferencia entre la vida, la muerte y la presencia de secuelas permanentes.
Según el Global Stroke Fact Sheet 2025 de la Organización Mundial del ACV, una de cada cuatro personas mayores de 25 años sufrirá un episodio a lo largo de su vida, mientras que cerca del 15% de los casos se registra en personas de entre 15 y 49 años. En el ámbito nacional, el estudio poblacional ÑANDU (publicado en The Lancet Global Health) reveló que, a seis meses de haber sufrido un ACV, el 55,9% de los pacientes en Chile había fallecido o vivía con algún grado de discapacidad.
“Muchas personas no reconocen los primeros síntomas o esperan que desaparezcan antes de buscar ayuda. Ese tiempo puede ser decisivo”, advierte María Isabel Ferrera, fonoaudióloga y directora ejecutiva de Fundación Resilia.
Las señales de alerta: El método "RÁPIDO"
Para facilitar la identificación temprana de un ataque cerebrovascular sin necesidad de contar con conocimientos médicos, la American Stroke Association promueve el uso de la sigla RÁPIDO, que detalla las evaluaciones básicas a considerar:
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R – Rostro caído: Un lado de la cara no responde o se aprecia asimétrico al sonreír.
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A – Alteración del equilibrio: Mareo repentino, inestabilidad o pérdida de coordinación al caminar.
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P – Pérdida de fuerza: Debilidad o adormecimiento en un brazo o pierna, generalmente en un solo costado del cuerpo.
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I – Impedimento visual repentino: Dificultad repentina para ver por uno o ambos ojos.
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D – Dificultad para hablar: Problemas para articular palabras, comunicarse o comprender lo que se le dice.
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O – Obtén ayuda: Llamar de inmediato al 131 (SAMU) o acudir a un centro de urgencia, incluso si los síntomas parecen disminuir con los minutos.
La importancia de la rehabilitación temprana
Una vez superada la emergencia médica inicial, se inicia una etapa crítica para la recuperación. Según investigaciones clínicas como el Copenhagen Stroke Study, la mayor ventana de recuperación funcional ocurre dentro de los primeros tres a seis meses posteriores al evento, siendo especialmente intensa en el primer trimestre.
Sin embargo, las dificultades de traslado, los costos asociados y la falta de cobertura dificultan que muchos pacientes mantengan sus terapias tras ser dados de alta.
“La rehabilitación no termina cuando el hospital da el alta. Ahí es donde realmente comienza. Esas primeras semanas en casa son una ventana de recuperación que nadie debería perder”, enfatiza Ferrera.
Desde la Fundación Resilia destacan que la aplicación de neurorrehabilitación coordinada en el domicilio inmediatamente después del alta hospitalaria evita que 5 de cada 100 pacientes terminen fallecidos o en situación de dependencia a los seis meses.
Factores de riesgo modificables
Especialistas recuerdan que gran parte de los casos de ACV están asociados a condiciones de salud controlables. Entre los principales factores de riesgo destacan:
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Hipertensión arterial
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Diabetes
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Niveles elevados de colesterol
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Tabaquismo
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Sedentarismo
A través de programas educativos y de control preventivo, las instituciones de salud reiteran el llamado a mantener chequeos periódicos y a reaccionar con inmediatez ante cualquier síntoma sospechoso.