Hungría cierra un capítulo de homofobia patrocinada por el Estado
El régimen de Orbán presentó a las personas 'queer' como un peligro para los niños. Ahora, el Gobierno de Peter Magyar elimina prohibiciones de una ley absurda. Pero la lucha por los derechos LGBTQ no ha terminado.
TVN
Miércoles 14 de octubre de 2026
El Gobierno del primer ministro conservador húngaro Peter Magyar, en el cargo desde mayo de 2026, está poniendo fin a una era de propaganda homófoba y discriminación patrocinada por el Estado. Una era en la que el hoy ex primer ministro Viktor Orbán pronunció frases como: "Hungría es tolerante y paciente con los homosexuales. Pero hay un límite: deben dejar en paz a nuestros hijos".
Este martes (13 de octubre de 2026), el grupo parlamentario del ahora gobernante partido Tisza (Respeto y Libertad) votó por mayoría de dos tercios a favor de abolir las disposiciones homófobas de la tristemente célebre Ley de la Infancia de junio de 2021.
Esta "ley anti-LGBTIQ" representó uno de los puntos más bajos de las políticas homófobas del régimen de Orbán y dio lugar a un proceso judicial de la Unión Europea contra Hungría en 2021. En abril de 2026, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitió una sentencia jurídicamente vinculante que ordenaba al país derogar ciertas secciones de la ley.
En concreto, esa ley, mediante una formulación muy amplia, prohibía cualquier representación o descripción de la homosexualidad o de contenido relacionado con la reasignación de género, si eran accesibles a un público menor de edad. Esto criminalizaba incluso la exhibición pública de una bandera arcoíris.
Protección infantil según las normas de la UE
La libre venta de literatura queer vuelve a ser posible. La educación sexual gratuita y moderna en los centros educativos también está permitida nuevamente. Aunque el decreto gubernamental de 2021 que obligaba a cubrir las portadas de libros de estas temáticas aún no ha sido derogado.
Se han introducido nuevas normas de protección infantil, conformes con la normativa de la UE, para sustituir las anteriores. Estas normas tienen como objetivo impedir que los menores accedan a contenido pornográfico, sexualmente inapropiado para su edad o que promueva la violencia y la explotación sexual.
También se han endurecido las normas contra el contenido publicitario que glorifica la violencia o resulta psicológicamente perturbador, incluyendo la publicidad electoral: los anuncios de campaña antiucranianos generados por IA durante la campaña electoral de Orbán incluían imágenes del fusilamiento de prisioneros de guerra y de una niña llorando.
Además, las autoridades de protección infantil podrán brindar asistencia más rápida a los recién nacidos o lactantes que queden en hospitales. Asimismo, se han reforzado las normas de protección de datos en el ámbito de la delincuencia juvenil.
Fidesz habla de "propaganda de género"
El grupo parlamentario del partido Fidesz (Alianza de Jóvenes Demócratas) de Orbán, así como el aliado Partido Popular Demócrata Cristiano (KDNP), y el partido de extrema derecha Nuestra Patria votaron unánimemente en contra de los cambios legislativos y acusaron a Tisza de allanar el camino para que la "propaganda de género" vuelva a las escuelas.
En el sistema de Orbán, la homofobia era parte integral de la política gubernamental y de las campañas electorales de Fidesz. El discurso predominante era que la "propaganda LGBTIQ" y la "ideología de género" constituían una forma moderna de totalitarismo y conducirían a la caída de la Europa cristiana.
Relaciones homosexuales y abuso infantil
Lo grotesco es que, mientras el sistema de Orbán equiparaba la homosexualidad con la pedofilia, Fidesz se vio envuelto en sus propios "escándalos homosexuales". Por ejemplo, su eurodiputado Jozsef Szajer, autor de la Constitución homófoba de Hungría en 2011, fue detenido con drogas en una fiesta gay en Bruselas en 2020, una fiesta ilegal en medio de las restricciones vigentes por la COVID-19.
Peor aún: bajo el Gobierno de Orbán, se había consolidado en Hungría un verdadero sistema de violencia y abuso sexual contra menores tutelados. Los detalles salieron a la luz en febrero de 2024, a raíz del llamado escándalo de los indultos, y fueron el catalizador del ascenso político de Magyar, el principio del fin del régimen de Orbán.
La homofobia de Fidesz y Orbán se exhibió una vez más con la prohibición del Desfile del Orgullo de Budapest de 2025. Pero el evento terminó convirtiéndose en un poderoso levantamiento contra el régimen de Orbán.
El primer ministro de Hungría se muestra cauto
Sin embargo, el actual primer ministro de Hungría, Magyar, evita hablar abierta o frecuentemente del tema. La noche de su victoria electoral, se limitó a declarar que construirían un país donde todos pudieran amar a quien quisieran y tuvieran los mismos derechos.
Rara vez se expresa con mayor claridad sobre el tema. Con una excepción: anunció que su Gobierno levantaría la prohibición de la adopción de niños por parejas del mismo sexo. Defendió el plan en el Parlamento frente a las acusaciones homófobas de la oposición. Y mencionó los graves casos de abuso en orfanatos que el régimen de Orbán había encubierto durante años. Su Gobierno presentó recientemente detalles al respecto en un informe exhaustivo.
Las organizaciones de derechos civiles acogen los "avances positivos" del Gobierno húngaro, pero instan a realizar más cambios. Aún falta enmendar la Constitución y otras leyes para permitir que las personas transgénero cambien su género en documentos oficiales. O modificar una cláusula de la ley que prohíbe los eventos del Orgullo.
Tamas Dombos, director de la organización LGTBIQ húngara Hatter Tarsasag, citó en la emisora Klubrádió una encuesta de mayo de 2026, según la que el 68 por ciento de los húngaros apoya la posibilidad del matrimonio entre personas del mismo sexo. Entre los votantes de Tisza, esta cifra asciende al 85 por ciento.