¡El esperado momento llegó! Los hebreos se dividieron en tribus y esperaron que los levitas avanzaran. El río oscilante abrió sus aguas y todo el pueblo cruzó el Jordán hasta llegar a La Tierra Prometida.

Los minutos previos al cruce sirvieron para aclarar varias situaciones. Caleb y su hijo Irú conversaron e hicieron las paces. Otniel se atrevió y enfrentó a Acsa y Gibar. Por otro lado, Haniel le demostró todo su amor a Tirsa con un efusivo abrazo.

 

Luego, Josué hizo que todos se reunieran con sus tribus para comenzar con la hazaña. Los primeros en acercarse al río fueron los levitas, y en ese instante se produjo el milagro. Las aguas se abrieron y todos quedaron sorprendidos. Mientras cruzaban, los hebreos no podían ocultar su asombro y emoción. Sin duda fue un momento inolvidable.

 

Los hebreos ya están al otro lado del río, y los cananeos de Jericó no saben qué hacer ¿Irán a la guerra o asumirán una derrota temprana?