Hülya quiere impedir que el trabajador del restaurante se case con su hermana, y lo amenazará sin remordimientos.

Cuando ambos se queden a solas, ella lo intimidará para que el matrimonio no se realice. Él le teme tanto a la esposa de Kerim, que huirá cuanto antes.

Pero Hülya no siempre es tan malvada, cuando está frente a Kerim su corazón late más fuerte, y la química entre ambos no cesa. Las sonrisas cómplices de esta pareja es un buen augurio.