El chef decidió que en este viaje su asistente y acompañante fuese Laura. Tras cocinar para los huéspedes, él la sorprende con una tarde especial y con una noche bastante apasionada. Pero a la mañana siguiente, alguien cambia sus planes.
Mientras tanto, en Santuario Capital, Agustina lee la carta que le dejó Clemente y se da cuenta que él está logrando su objetivo. Pese a ello, Agustina es fuerte y no dejará que el testamento la derrumbe, es más, ya sabe qué hacer.
Y como la madre de Rafael tiene todo bajo control, buscará a Ovidio para demostrarle que ella es muy poderosa.