En la primera prueba Ricardo David “Gigi", Chef y dueño del restaurante "Del Gigi" en Concón, no consiguió convencer al juez Carlo Von Mühlenbrock por lo que debió ir a la Última oportunidad, prueba donde tampoco tuvo éxito quedando entre los posibles eliminados y, finalmente, fue descartado de Top Chef. Esta situación provocó en el cocinero frustración que manifestó al botar su delantal frente a los jueces, quienes decidieron ignorar el gesto de desaprobación.

