Luego del emocionante capítulo de repechaje, Top Chef entra en tierra derecha a la gran final.
En la Prueba de Fuego debieron preparar una entrada que consistió en un plato fresco con una proteína, pero cuando quedan pocos minutos para terminar la prueba les anuncian que debieron convertir el plato frío en un helado.
Cristián se ganó la inmunidad y pudo conformar los equipos según su estrategia escogiendo a Sergio y Juan. Además, el competidor pudo escoger qué platos debían preparar.
Esta vez, la empresa Carozzi fue el escenario donde que los cocineros hicieron de las suyas con un alimento que ha traído consecuencias para algunos anteriormente: las pastas.
Así, la prueba grupal, se desarrolló en las dependencias de la empresa ubicada en el barrio de Nos, en San Bernardo, donde prepararon pastas para más de doscientos trabajadores de Carozzi, quienes evaluaron el sabor y cocción de las preparaciones.
En la Última Oportunidad llega Francisco Araya, Chef ejecutivo de “Restaurante Alegre” de Valparaíso realiza una deconstrucción de una paila marina.
Más tarde, ellos debieron deconstruir tres platos: Una cazuela de pava, una empanada de pino y un cupe de jaiba.
Al inicio de la prueba, Alicia se paralizó por lo que Carolina la ayudó a salir de su bloqueó y comenzó a cocinar. Luego, Juan salió de la bodega y la animó a concentrarse para enfrentar con éxito la prueba.
Luego, se dio paso a una nueva eliminación en el concurso culinario más exigente de la televisión chilena de la que Sebastián debió abandonar la competencia para siempre.