Este pueblo, ubicado en la región de Antofagasta, mantiene las tradiciones de sus antepasados en el desierto más árido del mundo.

En el altiplano chileno, a 3.200 metros sobre el nivel del mar, los habitantes de la comunidad atacameña de Socaire aún conservan las costumbres ancestrales relacionadas con el agua, lo que les ha permitido sobrevivir y desarrollar una cultura en el desierto más árido del mundo. Sus habitantes se dedican a la agricultura y la ganadería, pero también a la artesanía.

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