Cuando la selección nacional saltó al campo del Elías Figueroa para realizar los trabajos previos para el duelo ante Irlanda del Norte hubo un nombre propio que se robó todos los aplausos: Arturo Vidal.
El crack de la Juventus, operado hace casi un mes en Barcelona del menisco exterior de su rodilla, se lució con trabajos con pelota a vista y paciencia de todos los asistentes al recinto porteño. En ese momento nadie imaginaba lo que sucedería.
Dando luces que los plazos para su retorno a las canchas marchan dentro de los esperado, el volante se fue vio de buen ánimo tocando corto y mandando balonazos.
En eso estaba la opinión general cuando a los 77 minutos Jorge Sampaoli golpeó la mesa y decidió dar una sorpresa máxima: el de la juventus ingreso en reemplazo de Gary Medel.
Y su retorno vino con el pie derecho: Vidal cedió para Sánchez; este habilito a Vargas y abrió la cuenta

